21/02/2012

Una Copa muy popular

Sigue sin decidirse cuál será la sede de la próxima edición de la final de la Copa del Rey que enfrentará al Athletic y al Barcelona. La última decisión de la federación española de fútbol ha sido la de no decidir nada y volver a posponer la resolución a este absurdo culebrón, propiciado por la inectitud de unos, la arrogancia de otros y las guerras mediáticas de unos cuantos más. Como ya se sabe, los dos clubes finalistas solicitaron que la final se disputase en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid por dos razones básicas: la capacidad de aforo del mismo (solamente superada por el estadio del Barcelona) y la comodidad en el transporte para las aficiones de ambos clubes, eso por no hablar de que igualaría también la distancia a recorrer por unos aficionados y otros. Igualdad de entradas, igualdad de esfuerzos para llegar a la ciudad organizadora.

En este punto de la historia y después de descartar estadios como el de la Cartuja de Sevilla, Cornellá - el Prat de Barcelona y algunos más que seguramente ni fueron opción "real" ... las dos soluciones que todavía quedan en pie para albergar el partido de finales del mes de Mayo son: el Vicente Calderón de Madrid y el estadio de Mestalla de Valencia. La opción madrileña se complica si atendemos a las fechas habilitadas para albergar la final de Copa: el Calderón valdría si la final fuera el día 25, porque si se adelanta al 20  el concierto de Coldplay en el estadio colchonero mandaría de rebote a la final a Valencia, otra vez más. Vamos, un lío. Si Madrid se sigue manteniendo como alternativa todo dependerá de si el Barcelona juega la final de la Champions o no.




Todo viene a cuenta del calendario pactado a principio de temporada en la federación por parte de los clubes de primera y segunda división que integran dicho organismo competente, o más bien debiéramos rectificar y tildarle de todo lo contrario. Si tan importante es alterar el calendario de liga posicionando con criterios totalmente arbitrarios las fechas de algunos partidos (fundamentalmente los del Barcelona y el Madrid) y quieren prestigiar y tomarse en serio la competición borbona ... ¿qué cuesta fijar de antemano una fecha y una sede para la final de la Copa, o incluso plantearse una cambio para llevarla fuera del estado o para jugarla a doble partido si fuera necesario?. No puede ser que cada vez que un club de los llamados "grandes" no llegue a la final se monte semejante follón porque el que no la juegue se niegue a ceder su estadio. Esta competición no puede estar sujeta a los caprichos de unos pocos y debe respetar el deseo de los dos clubes finalistas y atender a las necesidades de sus aficiones.

Dice el Real Madrid y su presidente el señor Pérez que comunicó en su momento a la federación la imposibilidad de disputar la final en su estadio debido a unas obras que estaban fijadas en los días que rodean a la fecha de la famosa final, obras que preceden a la celebración de un partido benéfico. Si es así, ¿cómo es que la federación ha llevado este asunto tan lejos y no ha zanjado el tema del Bernabéu a tiempo?. Debería de haber un trabajo previo por parte de la federación, antes de empezar a gestionar la final, que aclare a los clubes finalistas cuáles son las sedes que, gustando a los clubes interesados, están disponibles para albergar dicho evento deportivo. ¿Por qué dejar a los representantes de Athletic y Barcelona que vayan a Madrid a solicitar un estadio sabiendo que no es posible y que el club propietario se niega rotundamente?.


                                                                        Foto: europapress.es


Hay dos explicaciones fundamentales que explican, a criterio de muchos, las razones por las que el señor Pérez ha decidido no dejar el estadio madridista a Athletic y Barcelona (los dos clubes que comparten con el club madrileño es honor de haber disputado todas las ediciones del campeonato nacional de liga en primera división). La primera alude al pique entre Barça y Madrid, potenciado por la sucesión de clásicos y la acumulación de personajillos sin educación ninguna que han copado el interés mediático durante meses y meses, en tal caso el Athletic sería un daño colateral y volveríamos a comprobar el ninguneo al que el club de Ibaigane es condenado una y otra vez sin nadie que lo defienda como es debido.

La segunda se circunscribe a razones políticas, delatando a aquellos que en defensa de los valores patrios y de la corona han salido a protestar "democráticamente" porque se use el estadio Bernabéu para un acto de dos aficiones "independentistas" y nada respetuosas con el estado español y sus símbolos. Sin entrar a valorar con detalle semejante sarta de tonterías, propias de un sector rápidamente identificable de la sociedad española, se ha hecho evidente la intervención de la clase política en este evento deportivo y más allá del color de los intervinientes no me parece apropiado, ni creo que vaya a solucionar un problema que apunta a Valencia como resultado final de la chapuza, otra vez.

Si el presidente del Real Madrid ha decidido escuchar y respetar a un grupúsculo de neonazis a los que reserva todo tipo de privilegios, quizás porque ellos sí que representen el verdadero espíritu del club madrileño (cosa que por supuesto me niego a creer) ... que nadie ose afirmar que todo el estadio hizo público su deseo de que la final se jugara en Chernobil. La masa social del club merengue tiene suficiente educación y respeto por el adversario como para haberse desmarcado de tales impertinencias, como ya han hecho en otras ocasiones. En el caso rojiblanco, una llamada telefónica del presidente Urrutia a su homólogo en el partido popular del País Vasco, Antonio Basagoiti, abrió la veda para que una parte de la clase política metiera sus interesados morros en una cuestión estrictamente deportiva. Llueve sobre mojado en las relaciones Athletic - partido popular.


                                                                Foto: marca.com


Estoy plenamente convencido de que aquellos que se sintieron molestos con la aparición de los líderes de esta formación política en San Mamés de la mano del ex-presidente García Macua ... saldrán a los medios con la misma vehemencia para criticar la política petición de la actual junta directiva. Otra cuestión sería que todos tuviéramos un precio y que, a cambio de que sienten nuestro rojiblanco culo en algún estadio  de la ciudad adecuada, estemos dispuestos a tragar con lo que sea menester, ideologías aparte. Sorprendido me he quedado de que esta junta directiva mueva estos hilos, y con la ratificación de que ni Rajoy, ni el ayuntamiento de Madrid, ni Basagoiti, ni Rita Barberá han podido hacer cambiar de opinión a su amiguito Florentino, dueño y señor del fútbol y de muchas cosas más.  De momento, esta copa ya se ha vuelto muy popular.

No olvidemos que, en la guerra por los derechos televisivos, el Athletic de García Macua encabezó una cruzada minoritaria en la federación española de fútbol en contra de los intereses de los dos peces gordos de la liga y que terminó en un enculamiento acentuado de la plataforma televisiva descartada por el club de Ibaigane para las próximas temporadas y que estamos pagando en la campaña actual con horarios kafkianos. ¿Donde las dan, las toman?. Puede que la venganza se sirva en más de un plato frío y el señor del fútbol tenga mucha memoria.

A partir de aquí, los hay que piden una ruptura de relaciones con el Real Madrid (obviando la mano alargada del señor Pérez en la sociedad bilbaina y bizkaina) para demostrar el enfado del Athletic ante semejante injusticia. Por de pronto el señor presidente, Josu Urrutia, no parece dispuesto a tomar medidas de ningún tipo y se prepara para el reto más importante de su vida como presidente del club: organizar el sorteo de entradas y mejorar el lamentable papel de su predecesor. Lo tendrá fácil. Da la sensación de que el Athletic y los afortunados socios que viajen con entrada tendrán que tragar con Valencia y de que en esta liga pintamos cada vez menos. Esperemos que la historia de hace tres años cambie y sean los rojiblancos los que levanten la copa. Hasta entonces, recuperemos el norte en las demás competiciones ... que falta nos hace.

AUPA ATHLETIC.
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14/02/2012

Demasiada locura

La temporada está llegando a su momento clave, ese punto en el que todos los equipos deben de empezar a tomar posiciones para determinar cuál o cuáles serán los objetivos por los que vayan a pelear a final de curso tanto en la competición doméstica como en cualquiera de las que dispute, léase la Copa o la UEFA en el caso del Athletic club. Con el pase a la final de Copa después de eliminar al Mirandés como cualquier aficionado al fútbol con un mínimo de conocimiento esperaba desde que se supieron los cruces de las rondas finales, y con la eliminatoria europea frente a los rusos del Lokomotiv en puertas ... el Athletic centra todos sus esfuerzos en consolidar una posición que se le resiste a lo largo de la temporada y que le permita volver a Europa por méritos propios y no por los del otro finalista copero.

Y digo por méritos propios porque la sombra alargada de la segunda temporada de Joaquín Caparrós en el banquillo rojiblanco planea y mucho a medida que van sucediéndose los acontecimientos deportivos. El equipo no acaba de meterse entre los seis primeros y tiene en la pelea por tres puestos (uno de Champions y dos de UEFA) a un total de hasta siete equipos, que podrían ser más si el Rayo o el Mallorca tienen dos o tres partidos con resultados positivos. En aquel entonces, con Caparrós, las críticas a un Athletic que se clasificaba para Europa después de perder una final de Copa a la que no llegaba después de 25 años ... fueron importantes y con un punto de excesividad en algunos sectores que todavía hoy se mantiene.

El Athletic no pudo meterse en Europa a través de la liga y una parte de la afición salió a la calle a celebrar la clasificación, otra parte a celebrar la derrota en la final y otra se quedó en casa cabreada y cariacontecida. Con las ilusiones creadas para la final de este año y con un contexto muy parecido, una derrota en la final y no amarrar puesto europeo alguno en liga pondrían en situación delicada a los más incondicionales del "loco" que pusieron "peros" al entrenador hace tres temporadas por semejante logro. Existe otro precedente, ajeno al Athletic, en la temporada 2006-07 cuando el Getafe perdió la final de Copa con el Sevilla por 1-0, al quedar los andaluces terceros en la liga accedieron a la Champions y habilitaron así la opción de que los madrileños jugaran UEFA la temporada siguiente, haciendo éstos un gran papel por cierto.

La realidad de los últimos partidos de liga nos muestra todo lo contrario de lo que hace apenas un mes algunos reivindicaban como meritorio y totalmente laudatorio de las virtudes de este equipo planteado por Bielsa, y es que en los últimos cuatro partidos de liga el Athletic no solamente no ha podido dejar su portería a cero sino que ha encajado la friolera de 11 goles (4 del R.Madrid, 2 del Rayo, 3 del Espanyol y 2 del Betis), que sumados a los tres del Mirandés (club de segunda B) hacen un total de 14 goles en seis partidos. El mismo Real Betis, que pelea por salir de los puestos de abajo de la clasificación tiene tan solo un gol más en contra de los que tiene el Athletic, superando o alcanzando ambos la barrera de los 30 goles en 22 partidos disputados. Como para quedarse "palmerín".


                                                                                  Marca.com


Los dos últimos partidos de liga nos dejan la confirmación de un problema recurrente y preocupante que persigue a este Athletic de Bielsa: los goles encajados en los minutos finales y la pérdida de puntos que suponen. Dice Bielsa que el gol de los béticos en el descuento es "anecdótico" y lo justificaba alegando que "pudo haber llegado antes", como si el margen para remontarlo fuera el mismo que si te lo enchufan en el minuto 20 de la primera parte, como si lo viera venir y no pudiera evitarlo con ningún recurso técnico-táctico. Esta situación de partido parece caer en el saco roto de las soluciones a la vista de los acontecimientos y es que no por sacar más centrales se defiende mejor (el Sábado jugaron los cuatro disponibles). Los datos hace tiempo que no son tan "anecdóticos" y hablan por sí solos:


Athletic 3 Osasuna 1 Nekounam 90´
Valencia 1 Athletic 1 Soldado 89´
Athletic 2 Barcelona 2 Messi 92´
Athletic 1 Racing 1 Álvaro 90´
R.Madrid 4 Athletic 1 Callejón 86´
Athletic 3 Espanyol 3 Albín 92´
Betis 2 Athletic 1 Nelson 91´
PSG 4 Athletic 2 Hoarau 90´
Mirandés 1 Athletic 2 Lanbarri 91´


Son cinco empates en liga que han supuesto la pérdida de 10 puntos en los minutos finales de los partidos y que, a pesar de recurrir a la cuenta de la vieja, nos auparían a los puestos de honor de la tabla clasificatoria, ésa que todos miramos y remiramos a medida que se acerca Mayo aunque algunos le resten importancia de puertas para afuera (sabrán por qué). ¿Pérdida de concentración?, ¿Sucesión fatal de casualidades?, ¿Cansancio físico y mental?, ¿Mala gestión de los cambios por parte del banquillo?. Muchas pueden ser las razones a semejante cadena de goles en los minutos de descuento o similares que encajados en nueve partidos oficiales. En cambio, el Athletic no ha marcado un solo gol en los minutos de descuento y solamente podríamos destacar a San José con sus dos goles en el minuto 88 contra Albacete y Levante respectivamente.

Este Athletic ha decidido jugar todos los partidos igual y eso tiene diferentes lecturas, sobre todo cuando te golean en exceso y cuando pasan los partidos y parece que no tienes el control de los mismos, más allá de una posesión de balón tan infructuosa como la del Benito Villamarín que quedará solo para  exclusivo deleite de los finos estilistas de la escuela más "tocapelotas", y nunca mejor dicho. El protagonismo en el juego, la posesión de la pelota para defender atacando y todo lo pregonado en sala de prensa por Bielsa está muy bien cuando funciona, pero la realidad de los últimos partidos nos demuestra todo lo contrario, por más que el técnico rosarino se empeñe en ver el triple de tiros a puerta de su equipo con respecto al rival contra el Espanyol y los números demuestren que solo fue uno más y depende de estadísticas.

El propio Bielsa defendía su método en sala de prensa al término del partido contra el Espanyol en la Catedral y decía: "Usted considera que no es eficaz seguir haciéndolo, (presionar al rival en su campo) pero significa dársela al rival o circular en propio campo sin posibilidad de crecer en campo rival. Le aseguro que no hay mejor manera de defender que cuando el rival se tiene que adaptar".  Y cuando no tienes la pelota porque el rival te la quita y te presiona ¿Cuál es la solución?, ¿Echarte atrás con tres centrales y rezar lo que sepas?. La respuesta la da Marcelo pocos días después en Sevilla: "En la primera parte tuvimos superioridad numérica en la primera parte de la cancha, aunque eso no nos permitió atacar mejor. En la segunda pudimos ordenarnos defensivamente en algún momento, aunque no nos permitió atacar". Vamos, que cuando nos toca adaptarnos a nosotros las pasamos canutas.


                                                                                         Deia.com


El equipo sale siempre a ganar y es digno de reconocimiento, pero eso no debe implicar siempre una salida "a tumba abierta" los noventa minutos, a hacer el campo largo y a un "toma y daca" por momentos agotador, agónico y no apto para corazones sensibles. Se debería de combinar esta fórmula con volver, a ratos, a la  idea de posesión y ralentización del juego cuando el Athletic lo necesite para serenar los partidos alocados y descontrolados (como en Vallecas, contra el Espanyol o el Betis). El Athletic no sabe o no puede parar el ritmo frenético que impone a sus encuentros, como si tampoco supiera cuándo hacerlo, y los rivales nos demuestran que en un combate de golpes constantes nos hacen mucho daño: con goles, con muchas ocasiones claras de gol que por suerte (en la mayoría de casos) no acierta a convertir, y con una sensación de fragilidad en la defensa que no hay Amorebieta ni Javi Martínez que la equilibren.

Los partidos se nos mueren en los finales porque venían heridos de muerte antes, los puntos que en ocasiones hemos podido merecer a lo largo de los minutos de cada choque se pierden en los descuentos, las sensaciones positivas que haya podido dejar el equipo se ensombrecen con cada gol que encaja el equipo cuando todos contamos con otra victoria más. La clasificación no es la esperada y las sensaciones quedan muy bien para las tertulias y los debates de más de dos horas en la televisión, pero al final lo que todos queremos es quedar bien arriba, llegar a finales y ganarlas. Lo que aquí examinamos y ponemos en cuestión es el método empleado y repetido para conseguir esos resultados en algunos partidos que ya no son una anécdota y necesitan de una reflexión profunda.

Como ya es conocido por cualquier aficionado del Athletic y por cualquiera que siga las evoluciones de este equipo de Bielsa, las rotaciones son exclusividad de unos pocos que entran y unos pocos que son los  mismos que salen. El banquillo rojiblanco que participa en liga se reduce a seis jugadores con papeles y minutos diversos. Las diferencias son más que notables entre San José y Toquero con respecto al resto, y los Pérez, López y Ekiza están muy lejos de los titulares con menos participación. Llama la atención que, de los tres suplentes con más minutos, dos de ellos sean centrales.

San José 876´
Toquero 695´
Ekiza 555´
Gabilondo 548´
Iñigo Pérez 409´
David López 277´


                                                                                  Deia.com


Siempre juegan los mismos y eso desgasta, y si no que se lo pregunten a jugadores como Iraola o Muniain que aparecen como tema recurrente en muchos corrillos rojiblancos por sus últimas actuaciones, entre discretas y decepcionantes. Iker persiste en ese afán de agradar y de destacar incluso de cara a gol (faceta en la que sigue sin aportar lo suficiente), se ha vuelto muy chupón, e incluso le ha costado alguna que otra bronca por parte del Mister en vestuarios por perder balones en zonas muy comprometidas del campo. De Iraola se ve una inercia peligrosa de fragilidad por su banda, en la que los rivales toman preferencia para atacar por su costado dejando el flanco izquierdo rojiblanco como segunda opción. Puede que Andoni necesite centrar más su posición en el centro del campo por cualidades y por velocidad como apunta Kike Liñero hace tiempo en el Desmarque Bizkaia.

Los puestos europeos siguen estando al alcance de la mano en la clasificación liguera en buena medida por la ineptitud mostrada por ese pelotón de equipos que pelean junto al Athletic por semejante premio, incluso la tercera plaza del Valencia debería de haber entrado en juego hace semanas de no ser por las cagadas de unos y otros en la consecución de unos resultados más razonables y ambiciosos. Decíamos la semana pasada que con el balance de puntos del Athletic en la primera vuelta no se juega Europa en esta liga de tres puntos, y los números dicen que solamente en las temporadas del "bienio negro" y en la primera de Caparrós el Athletic llevaba menos puntos que en la actual. La clasificación no avala el trabajo realizado, no gusta a unos ni a otros y eso debería de ser analizado en profundidad por los responsables cualificados para tales cuestiones. Seguimos igual y ya estamos en Febrero.

Para concluir, quiero dejar un último apunte relacionado con la actualidad deportiva. Esta semana pasada se ha conocido la sanción impuesta por el TAS al ciclista Alberto Contador a raíz de la sustancia encontrada en su cuerpo. Todos hemos podido ver, leer y escuchar las reacciones que tanto dirigentes como deportistas y periodistas han tenido para con el deportista madrileño. Habrá sido inevitable para muchos aficionados zurigorris recordar lo vivido y sufrido por nuestro capitán Carlos Gurpegui y el trato recibido en tantos campos de la liga por el de Andosilla. Discrepo de algunos twitteros que sugerían que cuando el ciclista madrileño vuelva a las carreteras vascas se le diga lo mismo que ha tenido que aguantar Gurpe en tantos estadios. No me parecería propio de nuestros ejemplares aficionados al ciclismo. 

Jaime Lissavetzky, ex-secretario de estado para el deporte, al hilo de la "operación puerto" afirmó: "La Operación ha arrojado catorce detenidos y quince registros. La noticia es mala, pero tiene un lado positivo porque reafirma nuestra tolerancia cero con el dopaje. La sociedad española quiere un deporte limpio y aquí no se tapa nada". Pues eso, coherencia, igualdad y respeto para todos.

AUPA ATHLETIC.
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07/02/2012

Actualizando el gure estiloa

Ahora que el Athletic parece certificar su pase a la final de la Copa del Rey, ahora que Llorente parece haber recuperado su olfato goleador con una racha de goles tan corta en número de partidos como atípica en un delantero no goleador, ahora que en el campeonato de liga el Athletic ha ido subiendo algunas posiciones y se va consolidando en los puestos que dan acceso a la competición europea de la próxima temporada (ya veremos si en UEFA o en Champions), ahora que el Bilbao Athletic ha vuelto a ganar nueve partidos después, ahora que la afición parece recuperar la ilusión de volver a ver a un Athletic campeón que levante un trofeo y no solamente en la Play o la XBox ... ahora parece que toca ponerse de morros para protestar por los errores arbitrales, errores que, si bien no afectan directamente a los resultados, cabrean a una buena parte de la parroquia bilbaina porque se producen de forma continua e ininterrumpida en las últimas semanas.

Nunca llueve a gusto de todos, y lo mismo que puede parecer oportunista defender a Llorente justo cuando marca cinco goles en dos partidos (Vallecas y Anduva) y mantenerse calladito cuando falla ocasiones cantadas sin apenas apuntar entre los tres palos, o cuando se sale a criticar a Iraizoz porque tiene una actuación  lamentable en Vallecas (cuestión anecdótica e incluso invisible para la mayoría de medios) y sus partidarios te recuerdan algunas intervenciones positivas en otros partidos ... pudiera parecerlo también si algunos enarbolan la misma bandera que los Madrid y Barça en la crítica a los árbitros ante algunos errores tan evidentes que rozan la grosería. Defenderán tan viejo argumento los mismos, seguramente, que no se expresaban tan claramente cuando en el partido de San Mamés contra el Salzburgo de Uefa al Athletic se le pitaron dos penaltys inexistentes que ayudaron y mucho a ser primeros de grupo al final de la liguilla previa. Preferimos arbitrajes caseretes a favor, coño, como todos los demás.

Algunos exigen a la junta directiva encabezada por Josu Urrutia una posición mucho más beligerante en el tema arbitral, de tal manera que bien en lo privado o en lo público, si fuera necesario, hagan saber al comité técnico de árbitros y a la propia liga una supuesta sensación de indefensión y lo que han supuesto los últimos errores en contra de los intereses rojiblancos. Los casos más recientes y concretos son el fuera de juego a Susaeta en la ida de Copa contra el Mallorca que habría supuesto el 3-0 y los de Llorente y Muniain en Anduva que habrían sentenciado la eliminatoria en la ida igualmente, por no hablar de los del Bernabéu, que no por habituales cada temporada dejan de producir un escozor desagradable. Hay un sector de la afición y de los medios de comunicación que sostiene que las buenas formas de esta junta no sirven para nada y que hay que dar un paso al frente y llorar como hacen otros, porque parece probado que casi siempre funciona, y si no que se lo pregunten al Barcelona en la Copa.


                                                                     

Contando con que los jugadores no entran a valorar las actuaciones arbitrales porque siguen ajustándose al manual dictado de las declaraciones de siempre en cualquier comparecencia pública y son más previsibles que Undiano Mallenco expulsando a un navarro del Athletic, y contando con que por decisión personal, nuestro entrenador, Marcelo Bielsa, tampoco se pronuncia sobre estos aspectos porque prefiere centrarse en los más técnicos (fantásticamente respetable siempre que se mantenga en esa posición con coherencia pase lo que pase) ... es evidente que la junta directiva se ha quedado sola en el papel que por otra parte le corresponde, el de defender los intereses y el buen nombre de la institución haya donde el club deba de ser representado.

Pasa, que desde la campaña electoral se ha mostrado una actitud, intachable éticamente,  y que ha dado muy buenos resultados en las urnas, basada en el  archiconocido y cacareado"gure estiloa" que esta junta y este presidente consideran ha caracterizado al Athletic a lo largo de su historia y que se basa, al parecer, en hablar muy poco y protestar menos. Da la sensación, por lo tanto, de que estamos y estaremos a años luz de los golpes encima de la mesa de otros presidentes zurigorris en los despachos y reuniones de la LFP en Madrid, o de las entrevistas a "bombo y platillo" en algunos medios nocturnos de comunicación de Madrid.

Ésos que, además de para que algún jugador se haga campaña  y autopromoción para ir con la "roja", sirven igualmente para que el club los aproveche como los demás para levantar educadamente la voz y pedir que se tengan en cuenta tan seguidos atropellos y siempre en idénticas situaciones de juego. Y digo el club, porque el Athletic club son todos, desde el presidente hasta la propia plantilla. El ejemplo más reciente lo tenemos en el presidente del Getafe, Ángel Torres, que previamente a la visita del Real Madrid sale en el diario Marca diciendo que "es negativo hablar de los árbitros porque eso puede condicionar a los colegiados", pero aprovecha el viaje para decir también que "los grandes juegan a condicionar al árbitro" acusando a una y otra parte de una liga adulterada desde el supuesto sorteo del calendario. Todo es cuestión de pulir tu propio estilo y decidir si sales antes para condicionar, después del partido para quejarte o en todo momento para dar la nota.

En qué momento dejamos a un lado el concepto del "gure estiloa" de este presidente y cuándo comenzamos a mover las fichas adecuadas para que las protestas (si las podemos considerar como justas y oportunas) lleguen a donde deben llegar y cambie esta situación ... es la pregunta del millón. Desconozco si el club se ha movido en este asunto, por ejemplo en el mini stage de Madrid antes de partir rumbo a Miranda de Ebro, pero lo que parece evidente es que no está surtiendo el más mínimo efecto. Esto de no salir en los medios, de no dar entrevistas, de no quere parecerse a otros y exigir lo mismo, y de haber optado por la discrección puede ser una buena baza para negociar el supuesto fichaje de Aduriz o la desorbitada renovación de Llorente (que ya veremos), pero lo que es palmario es que no funciona cuando se trata de todo lo contrario, de hacerse visible y no pasar como una maleta por la liga.


                                                               lainformación.com


Pero se le amontonan los problemas como institución a esta junta directiva. No parece nuevo el desencuentro del Athletic con algún que otro club convenido, y como recogía el diario Deia el pasado Jueves en una entrevista, el propio Joseba Barrenetxea, presidente del Amorebieta, ha estallado y ha decidido levantar la voz ante lo que considera "un socavón en las relaciones entre ambos clubes" (hablando de quejarse donde más se te escucha). El máximo dirigente del club convenido con el Athletic criticaba con dureza las celebraciones en Lezama de los goles recibidos por el Lemona en su partido con el filial rojiblanco, así como la diferente vara de medir del Athletic en su política de cesiones con otros clubes como el Barakaldo y que perjudican notoriamente a su club, en su opinión. Pedía respeto para el Lemona y un acercamiento al Amorebieta apuntando a la junta directiva y al presidente Urrutia como responsables de tal situación. Otra cosa será si ésta es la manera más adecuada de pedir atenciones al hermano mayor.

Esta actitud de Ibaigane, tan fría en ocasiones, con los medios de comunicación, con algunos aficionados que solicitan información al club, o con algunos clubes convenidos, no hace más que alejar al Athletic del foco de donde nunca debe de retirarse, porque una cosa es no hablar más de la cuenta y otra muy distinta es caer en el olvido de los medios más influyentes. Que árbitros novatos en la categoría vengan a San Mamés con las ínfulas de otros más engominados porque aquí no pasa nada si la lías, y que los clubes convenidos se enfaden con el Athletic y vayamos desgastando una relación tan positiva para los que pagan como para los que cobran.

Y ese ambiente se extiende y llega hasta la grada. Llevo tiempo comentando que la Catedral cada vez se parece menos a la que fue hace unos años, y como prueba más reciente y palpable el hecho de que haya que repoblarla en competición europea con entradas casi regaladas como hacen otros clubes de mucha menos afición y escaso respaldo social. San Mamés se ha convertido un estadio más, que solamente saca su viejo carácter en las grandes citas (que tampoco es que abunden precisamente), tan gélido y tan poco presionante con los árbitros y los rivales que hacen lo que quieren y se sienten más a gusto que en su propio campo. Una cosa es el respeto y las buenas formas, y otra que nos tomen por tontos y nos lo digan a risotadas en el careto. Defendamos lo nuestro, la pregunta es cómo y a través de quién.

AUPA ATHLETIC.
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31/01/2012

Una vuelta con Bielsa

Pasado el disgusto del Bernabéu, pasado el debate de si el Athletic se fue una vez más goleado y de vacío por culpa de su falta de pericia o por la labor arbitral; pasada la eliminatoria copera contra el Mallorca de Caparrós en la que el partido de vuelta volvió a mostrar la cara B del Athletic de Bielsa, con un planteamiento muy contrario al que había anunciado el técnico argentino consistente en jugar con el resultado y no buscar la portería contraria con el ahínco de otras citas; con la vista puesta en alcanzar una nueva final de la Copa superando por tercera vez a un equipo dos categorías inferior; y después de una victoria no muy merecida en Vallecas en el inicio de la segunda vuelta que no cuenta para este análisis ... es momento de hacer balance de la primera vuelta del campeonato de liga, así como de la Copa y la primera fase de la UEFA Europa League.

De entrada, y empezando por el final, el Athletic en liga llega al término de la primera vuelta con 26 puntos en su casillero y fuera de los puestos que dan acceso a competición europea para la próxima temporada, nada nuevo si recordamos que en lo que llevamos de liga el equipo de Bielsa solamente ha ocupado uno de esos puestos en una ocasión, tras la victoria frente al Levante por tres goles a cero en San Mamés. El balance de puntos, refleje o no la realidad de juego de los leones, sitúa a este Athletic del pase en corto, las triangulaciones y la apuesta por el protagonismo en el siguiente puesto del ránking de actuaciones en la liga de tres puntos:

1997-98: 32 puntos
2001-02: 31 puntos
1998-99: 30 puntos
2009-10: 30 puntos
1999-00: 29 puntos
2010-11: 29 puntos
2000-01: 26 puntos
2003-04: 26 puntos
2004-05: 26 puntos
2008-09: 26 puntos
2011-12: 26 puntos


                                                                                              marca.com


Tan solo son cuatro las temporadas en las que el Athletic estuvo por debajo de la temporada actual en puntuación al término de la primera vuelta y las dos últimas pertenecen al famoso "bienio negro" de infausto recuerdo: 2002-03 y 2007-08 con 22 puntos, 2006-07 con 19 puntos y 2005-06 con 15 puntos. En esta breve nómina solo aparece la primera temporada de Caparrós al frente del Athletic con cuatro puntos menos que la actual, aunque es evidente que las comparaciones en cuanto a plantilla, experiencia de algunos jugadores y momento del club a nivel institucional y social ... poco o nada tienen que ver de hace casi cinco temporadas a hoy en día, por suerte para el club y para todos los que lo seguimos y apoyamos.

Sin entrar a enjuiciar al calor de los números si una u otra propuesta de juego acerca al objetivo de quedar entre los mejores a final de temporada, y sin pretender reabrir el debate de si "jugando mejor" a esto se queda más arriba que jugando a otra cosa ... la realidad numérica nos dice que con esta progresión de puntos del Athletic de Bielsa a final de temporada se alcanzarían los 52 puntos. Si repasamos de un plumazo las puntuaciones con las que se ha accedido a Europa en las temporadas de la liga de tres puntos, observaremos que con estos números actuales no jugaríamos en Europa ni una puñetera temporada. Por no abusar de los datos recojo las puntuaciones más bajas a modo de comparativa:

2001-02: el séptimo accede con 54 puntos.
2003-04: el quinto (Athletic) y el sexto acceden con 55 y 56 puntos.
2009-10: el sexto y el séptimo acceden con 56 y 58 puntos.
2002-03: el sexto accede con 56 puntos.
2010-11: del quinto al séptimo acceden con 58 puntos.
1997-98: el octavo accede con 59 puntos.
2000-01: el sexto accede con 59 puntos.

La conclusión fundamental es que el equipo no ha dado la medida esperada. El Athletic de la primera vuelta no tiene en su casillero la puntuación necesaria para jugar en Europa la temporada que viene a pesar de las sensaciones de algunos partidos. Podemos perdernos en que el fútbol no esté siendo "justo" con el planteamiento de juego de Bielsa y podemos rasgarnos las vestiduras con que equipos como el Osasuna (con un estilo de juego bien diferente al nuestro y sin tanto pedigree) nos superen en la clasificación mostrándose mucho más solventes en su campo que un Athletic irregular y que no ha alcanzado la fiabilidad que siempre se busca en San Mamés. En siete de las catorce últimas temporadas la puntuación mínima para jugar en el viejo continente se ha quedado entre los 54 y los 59 puntos, y si hacemos una media entorno a los 57 ... este Athletic se quedaría a cinco puntos del objetivo. Lejos.

Con el sorteo copero más benévolo que se recuerda en tiempo para el Athletic con tres rivales de segunda B y el Mallorca de primera división más flojo y arruinado de su historia, el Athletic de Bielsa debe llegar a la final de la Copa (presumiblemente de nuevo con el Barcelona enfrente) superando al equipo revelación del torneo: el Mirandés de viejos conocidos como el mister Carlos Pouso. No ha sido un camino como para echar cohetes, ni para haberlo grabado en dvd y deleitarse cada noche con la repetición de soponcios como el de Albacete, o el del Oviedo en casa, o la vuelta en Mallorca ... pero lo que queda bien claro es que oportunidades como la presente no parece probable que vuelvan en muchos años. El sueño se ha convertido en obligación y ya sabemos lo que pasa cuando a nuestro Athletic se le plantean retos accesibles para dar un paso al frente y mejorar su status subiendo uno o dos escalones con una victoria importante.


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La primera vuelta se puede resumir en cinco etapas fundamentales. La primera fue en verano y se concentra en la eliminatoria que no fue contra los turcos del Trabzonspor, con aquel empate a nada en Bilbao y la sensación de que en caso de haberse disputado la vuelta nuestro Athletic podría haber tirado antes de arrancar a competir una competición por la que siempre se suspira y cuya clasificación se celebró con pitos y algunos pañuelos de desaprobación. Aquel 18 de Agosto el Athletic comenzaba la temporada y mostraba algunos de los defectos que todavía a día de hoy, más de cinco meses después, sigue sin corregir. Quién sabe si por ineptitud del cuerpo técnico o por la impericia de una plantilla apta para pocas florituras.

La segunda etapa comienza con el partido a las cuatro contra el Rayo en San Mamés en un debút liguero mucho menos lucido que el europeo y con un Rayo de Sandoval que supo ahogar a un Athletic impotente que se encontró con una ventaja en el marcador que ni el más optimista imaginaba viendo el desarrollo del partido. Aquel empate de la jornada segunda fue el aviso de lo que venía después, desde el 28 de Agosto hasta el 24 de Septiembre el Athletic iba bajando a las profundidades de la tabla, con tres derrotas consecutivas y un empate ante el peor Villarreal de primera que le situaban ante la segunda peor racha de su historia y penúltimo de una liga barata según algunos eruditos. Solo la victoria ante un Slovan paupérrimo en una Europa League devaluada en la que la fase de grupos es una broma pesada para perder dinero ... levantó algo la moral de una parte de la tropa rojiblanca que esperaba un cambio a mejor y se encontró con un mar de dudas que nadie atinaba a resolver.


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La tercera etapa de la temporada comienza el 29 de Septiembre con la victoria ante el PSG y después con la conseguida en Anoeta en liga. El Athletic comienza a asegurar su clasificación para la siguiente fase europea ante un rival que fue su peor versión, y empezaba a remontar desde lo más profundo de la liga de las estrellas en una espiral de siete partidos de liga con cuatro victorias y tres empates, para auparle el 20 de Noviembre tras la victoria histórica en el Sánchez Pizjuán a la séptima posición, la más alta alcanzada hasta entonces. Con actuaciones muy solventes en casa, con otras más flojas como la de Gijón, con puntos que no debieron escaparse en los minutos finales como los del Barcelona y el Valencia, y con la confirmación de que ni Salzburgo ni Slovan iban a poner en ningún apuro al Athletic en su liguilla europea ... los malos presagios del mes anterior habían pasado a mejor vida en apenas veintidos días de competición.

La cuarta etapa comienza justo después del subidón de Barcelona y Sevilla, con la derrota en la jornada décimocuarta en San Mamés frente al Granada de su entonces técnico Fabri. En una jugada a balón parado, símbolo representativo de una de las mayores lagunas de este equipo hasta entonces tanto en su área como en la contraria, el Granada se llevaba sin grandes alardes los tres puntos de una Catedral impotente y silenciosa. La UEFA se encarrilaba contra el Slovan en casa y se cerraba con una goleada en París que no pasará a ningún libro de historia, la Copa nos dejaba otra versión más del Athletic que sale a lo suyo y cuando ve renta suficiente se dedica a lo de siempre, y en la liga los empates ante Mallorca y Racing nos bajaban a una novena posición en donde los entendidos dicen que nunca hace ni frío ni calor. En menos de veinte días el termostato rojiblanco cambiaba de temperatura a grandes velocidades para plantarnos en el 14 de Diciembre con la obligación de dar el "do de pecho" en Copa y encauzar el rumbo del equipo en la liga.


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Así llegamos a la quinta y última. La victoria con remontada ante el colista Zaragoza sin grandes méritos más allá de la confirmación de que algunos futbolistas rojiblancos necesitan de muchas facilidades para marcar un gol, daba paso a una batería de cinco partidos de Copa que han mezclado sin criterio ni recta médica la tranquilidad de saber golear a un Albacete inocente que dio muchas facilidades defensivas con tostones infumables que de no estar el Athletic por medio nadie se habría tragado conscientemente. Mientras tanto, la idea de querer ser protagonistas en el juego seguía destiñiéndose con la visita a Getafe y con una nueva versión del "no le metemos un gol ni al arco iris". Ante la inoperancia de otros, el Athletic se mantiene en la tabla para alcanzar la quinta posición tras su victoria frente al Levante de Champions, y así llegamos al principio de esta narración con la visita al Bernabéu y la séptima posición en liga que mantiene al Athletic fuera de Europa y con la sensación evidente de que hay mucho que mejorar. El próximo partido de liga contra el Espanyol en San Mamés es fundamental con gol average por remontar incluido.

AUPA ATHLETIC.
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