24/01/2012

La teoría del vaso

Después de seis partidos sin encajar gol, hasta la goleada del Bernabéu (partido que dejaremos por ahora al margen del análisis) parece que se ha desatado la euforia en un sector de la afición rojiblanca, seguramente una explosión de todo lo que algunos tenían dentro desde que comenzó la pretemporada y que se ha ido acumulando durante varias jornadas a causa de la falta de resultados del equipo de Bielsa. Dos empates sin goles a domicilio y cuatro victorias en San Mamés han sido motivo más que suficiente para que de una vez por todas, los más optimistas en Agosto, saquen la cabeza y la asomen con suficiencia y sensibles dosis de arrogancia en algunos casos. No parece oportuno echarnos en cara los unos a los otros las victorias y las derrotas de los leones, pero sí que parece interesante analizar cuáles han sido los partidos y contra qué rivales. En la teoría del vaso medio lleno o medio vacío, los del vaso medio lleno han decidido venirse arriba definitivamente.

La primera mitad de los seis partidos en los que el Athletic no ha encajado gol comprendía los siguientes partidos. La vuelta de copa en casa contra el Oviedo con una pírrica victoria por uno a cero y con momentos de peligro de un Oviedo combativo y nada cobarde. La ida de Copa en Albacete y la salida a Getafe en liga completaron esta primera mitad del "resurgimiento" rojiblanco, dos partidos tan infumables como positivos desde el punto de vista del resultado. No reconozco a algunos en el continuo aplauso por marcar un gol en tres partidos de esos de "ganar o ganar" y destacar el aspecto defensivo de un equipo hecho para atacar con la pelota.


                                                                 FOTO:elathleticclub.com


La segunda parte de los seis partidos sin recibir gol en la portería de Iraizoz se ha completado con tres partidos en la Catedral contra tres rivales bien diferentes: Albacete (2ªB), Levante y Mallorca. La vuelta contra el Albacete se planteó como lo que era, un todo o nada para seguir vivos en una de las copas más asequibles en el camino del Athletic a la final. A pesar de que Llorente no estuvo fino en los tres primeros remates, alguno de los cuales fue de gol cantado, el Athletic se supo imponer a un Albacete ordenado que vino a por el partido dando muchas facilidades. La defensa demasiado adelantada en previsión de que jugaría Llorente y pensando que sacando al riojano del área tenían medio partido hecho ... fue el principio del fin para el cuadro manchego porque este Athletic de Herrera, Susaeta y Herrera no necesita más que espacios para correr y desmarcarse a la espalda de unos centrales poco experimentados en grandes partidos.

Si el Albacete tenía poco que perder en San Mamés y ya había hecho los deberes eliminando al Atlético y dejando la eliminatoria contra el Athletic abierta para la vuelta, menos tenía que perder el Levante en su visita liguera a Bilbao ocupando una posición Champions de privilegio. Nada que ver con el contexto de otras campañas en las que el equipo mediterráneo venía con el agua al cuello buscando puntos para una salvación que este año han certificado salvo catástrofe en la primera vuelta del campeonato. Sin duda que el tempranero gol de Amorebieta en jugada a balón parado facilitó mucho las cosas, así como la táctica abierta y valiente de J.I.M (técnico visitante). Para remate del partido, el gol de Llorente en jugada impecable de un enorme De Marcos, al borde del descanso, cercenó cualquier posibilidad del Levante para la segunda parte.

El último envite, contra el Mallorca en la ida de la Copa del Rey, venía marcado por el morbo de la vuelta de Caparrós y por comprobar cuál sería la respuesta del Athletic de Bielsa al "cerrojo" que no fue capaz de romper en Mallorca en el partido de liga de hace pocas semanas. La alternancia de ocasiones por ambos bandos quebró cuando Herrera y De Marcos idearon la mejor jugada del primer tiempo para ponerle el gol en bandeja a Llorente y abrir el marcador. Un Mallorca muy conservador y un Athletic confiado de sus posibilidades y constante en sus ataques dieron paso al segundo gol, obra de Muniain en un remate de cabeza inapelable (en la fotografía). Qué fácil es poner un centro al área cuando te desmarcas bien y recibes en ventaja con un pase claro porque tienes más de una opción de pase final.


                                                                                  FOTO:ara.cat


Como decíamos antes, la euforia se desborda en la Copa, por el sorteo hasta la final y porque ya hay quien ve eliminado al Mallorca antes de viajar a la isla. Cierto es que muy pocas veces había tenido el Athletic un camino tan sencillo, a priori, para llegar a la finalísima. En la temporada 2004-05 de Ernesto Valverde, el Athletic se cruzó con tres equipos de la segunda B hasta los cuartos de final: Segoviana, Cultural y Lanzarote mientras que el Valladolid fue el rival de cuartos (entonces militante de la segunda división). Otro camino similar fue el de la 2001-02 con Jupp Heynckes, en el que el Athletic se midió a Amurrio y Toledo de segunda B, al Salamanca de segunda en octavos y a un Villarreal recien llegado a primera en cuartos de final de aquella copa. En ambos casos el Athletic se quedó en semifinales, Real Madrid y Betis dieron buena cuenta de los leones y truncaron su pase a la final después de un cómodo camino de acceso a la penúltima ronda copera.

En otras tres ocasiones el Athletic disputó rondas coperas consecutivas frente a clubes de segunda B: en la 2000-01 contra Aurrera y San Sebastián de los Reyes para caer con el Racing en octavos, en la 2002-03 contra Amurrio y Real Unión, y en la 2005-06 contra Real Unión y Hospitalet para caer en octavos contra el Real Madrid. El año de la final de Caparrós el camino fue un tanto más complicado sobre el papel teniendo que eliminar a varios primeras para llegar a la final de Valencia, y más teniendo en cuenta los problemas históricos del Athletic para eliminar a un equipo de igual categoría en la competición del KO.

La vuelta de Llorente ha sido determinante para algunos en la recuperación de los buenos resultados del equipo, a pesar de que de los seis últimos partidos hasta la visita del Mallorca el delantero riojano solamente ha completado como titular uno de los seis choques anteriormente comentados. En este sentido, Markel Susaeta comentaba el otro día en rueda de prensa que: "Cuando juega Fernando de delantero centro o cuando lo hace Gaizka el equipo tiene diferentes formas de jugar, cada uno es fuerte en lo suyo. Ha dado la casualidad de que los goles han llegado con Llorente, pero Toquero también lo ha hecho bien". Incluso el técnico rojiblanco ha manifestado que "pueden jugar juntos, con Toquero en la banda o por detrás, son opciones factibles".


                                                                                  FOTO:deia.com

De las palabras de Bielsa después del partido copero contra el Mallorca quiero destacar el fragmento en el que se refiere a los centrales del equipo: "...hay un aporte de todos para que la recuperación de la pelota gane en eficacia. En estos últimos partidos ese detalle se ha hecho más saliente. En el anterior (contra el Levante) Javi Martínez y Amorebieta fueron los mejores, lo que quiere decir que fueron reclamados porque colectivamente hubo que resolver algunas situaciones en las que la idea era poder evitarlo". Que los centrales y el portero muestren seguridad en sus acciones y veamos todos que están compenetrados y en gran momento es muy positivo, pero debe de llevarnos a la misma reflexión de Bielsa: algo pasa cuando destacan tanto los de atrás.

Al hilo de las famosas rotaciones, Bielsa adelantaba el 16 de Septiembre lo siguiente: "las rotaciones de jugadores vinculadas a la sucesión de partidos no están previstas ... los cambios en las alineaciones los realizo únicamente por situaciones de rendimiento". El pasado 15 de Enero, el propio Marcelo manifestaba lo siguiente: "... si observo que un jugador rinde menos porque está cansado y otro rinde más porque está fresco, la decisión es de sentido común ... la acumulación de fatiga influye en la decisión de escoger a los jugadores. Yo no dije que no haría rotaciones, ni lo dije antes ni lo digo ahora". Es decir, que no rota ni cambia a jugadores por acumulación de partidos sino por acumulación de fatiga, y ¿qué produce la acumulación de ese cansancio?, pues eso, la acumulación de partidos. Marcelo no te líes y no derramemos el agua del vaso antes de tiempo.

AUPA ATHLETIC.